Jan
4

Nikko

Por M&F  //  Desde Japón  //  Sin comentarios

Después de no haber podido conocer Nikko en nuestro viaje debido a una espantosa tormenta, decidimos finalmente darle otra oportunidad.

Llegar allí desde nuestra casa en Yokohama es algo distinto a lo que todos hacen desde Tokio, lleva unas 3 a 4 horas. Es por esto también que nos llevó tanto tiempo decidir ir. 

Nos bajamos en Tobu Nikko Station. Lo primero que visitás cuando vas a Nikko es el puente Shinkyo. Un bello puente rojo muy japonés que te da unas lindas fotos. Cuando fuimos llovía mucho pero así y todo en vivo el puente se ve mucho más lindo que cualquier foto que puedas sacar de él. 

Frente al puente, hay una piedra y escaleras, es la entrada al World Heritage. Por allí se ingresa a varios lugares diferentes (según donde quieras ir).

Nosotros fuimos al Templo Rinnoji, pero estaba en reforma en ese momento, por lo que entramos al jardín que está justo enfrente, la casa del tesoro de Rinnoji (treasure house).

Este lugar posee por dentro exhibiciones relacionadas con el budismo y con la dinastía de Tokugawa (algunas cosas muy interesantes), y por fuera un jardín con musgo y estanque, muy japonés e increíblemente bonito. 

Lamentablemente de las exhibiciones internas no se permite sacar fotos. La entrada es de solo 300 yenes tanto para la casa del tesoro como para el jardín Shoyoen.

Desde allí nos fuimos al santuario Toshogu, el lugar de descanso final de Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato Tokugawa. Camino a este lugar hay hermosas vistas de bosque y edificios varios con mucho musgo y linternas. Realmente disfrutable.

El Toshogu es un complejo de 12 edificaciones en un hermoso bosque. El estilo de arquitectura no se asemeja a lo japonés tradicional, más minimalista, sino que está repleto de dorado, tallados en madera, dragones, perros, etc. Uno de los tallados más icónicos es el de los 3 monitos (no veo, no escucho, no hablo).

De todos modos hay otros tallados incluso más interesantes en el mismo edificio de los monitos.

Tras pasar este edificio hay un camino con otras edificaciones y un torii gigante.

Después del torii se llega a uno de los edificios principales. Este lugar tiene una cantidad y calidad de tallados alucinante. No solo en los dinteles de las puertas, sino que también tallados de aves en las paredes que cierran el área.

Entre tanto dorado y colores vibrantes, uno de los edificios que más llamó nuestra atención en contraste tiene puerta con tallados en color madera, blanco y dorado. 

Subiendo hacia el mausoleo, el camino comienza con una puerta con otro de los tallados famosísimos del lugar, el gatito.

Otro de los edificios que es indispensable visitar, es el Honjido Hall, o el hall del dragón que llora. Es un edificio en el cual van entrando de a unas 30 personas, donde hay un monje que cuenta la historia. El dragón es una pintura enorme que ocupa todo el techo. Por una cuestión de acústica del lugar, cuando se hacen sonar dos barras de madera bajo la cabeza del dragón, el lugar emite una reverberación que da origen al nombre del dragón que llora. En este hall entran de a grupos porque el monje hace sonar los palitos en diferentes lugares para mostrar que no en todos lados emite el mismo sonido. 

Las fotos en este hall están prohibidas, pero les dejamos la foto de otro dragón a modo de premio consuelo. Este está en el techito de una de las entradas.

Al lado del hall del dragón hay un camino con linternas que te lleva al santuario Futarasan. Más antiguo que Toshogu, dedicado a las montañas sagradas de Nikko con entrada gratuita, excepto un área específica. 

Para este entonces estábamos por comernos al próximo humano que nos cruzaramos. Por suerte, muy cerca de este santuario, hay un tradicional comedor japonés que decidimos explorar.

さんない食堂 es un muy bonito lugar, rodeado de verde, que sirve la más famosa comida de Nikko: yuba. Yuba es la nata de la leche de soja, al cocinar la leche se recogen las películas de nata que se forman arriba y esto se utiliza en variadas maneras y comidas. Nosotros nos pedimos un ramen de yuba que estaba delicioso.

Al principio nos daban dudas porque el lugar tenía muy pocos reviews en Google y cuando fuimos estaba casi vacío, pero la comida es absolutamente deliciosa y el lugar es muy lindo. Lo único, no vayan al baño… parece salido de una peli de terror. 

Después de comer y con la intención de ir al mausoleo Taiyuin, buscamos en Google el mejor camino y por confiar en lo que nos mostraba terminamos subiendo todo un camino equivocado y perdiendo como una hora de nuestro día en vano. El mausoleo estaba casi al lado nuestro y Google nos hizo ir por una subida en zigzag para el lado opuesto. 

El Taiyuin es el mausoleo del nieto de Ieyasu, y por el enorme respeto que le tenía a su abuelo se construyó de un modo más humilde, aún manteniendo tallados en madera y dorados.

Siguiendo nuestro plan, el abismo Kanmangafuchi. Es un camino precioso repleto de estatuas Jizo (las famosas de baberos y gorritos rojos) que es una deidad que se preocupa por los muertos. Especialmente niños. 

Las estatuas miran al río y hay una gran ¨olla¨ que es a lo que suponemos le llaman abismo. Ponele. 

El lugar es hermoso y el ambiente es sumamente especial y pacífico. Siempre y cuando no esté repleto de turistas…

Al día siguiente fuimos al lago Chuzenji. Un lago grande y muy hermoso que está a unos 30 minutos del hotel donde nos hospedamos, en bus. Empezamos por el ropeway (Akechidaira), que te lleva a un deck de observación con vistas del área y las cataratas. Tiene una linda vista de las cataratas Kegon con el lago, pero nada del otro mundo. Si están con poco tiempo o ganas es súper salteable.

Desde el ropeway caminamos hasta las Kegon, cataratas que tienen unos 100 metros de altura. Es la más famosa de las muchas cataratas que tiene Nikko. Es hermosa.

Cuando llegás al lugar vez desde la parte más alta, a tu altura. Pero para verla desde la base tenés que pagar un ascensor que te baja 100 metros y te lleva a un deck de dos pisos de observación.

En el lago nos subimos a un barco que nos llevó a las cataratas Ryuzu. El barco tiene un ticket de vuelta completa que te sirve para subirte y bajarte en distintos puertos del lago para recorrer los que quieras. Sino también podés sacar solo de un puerto a otro específico.  

Desde el puerto a las cataratas hay una caminata de unos 15. En sí mismas estas cataratas no son gran cosa, chiquitas, pero lo lindo que tienen es que dan a un complejito de lugares para comprar cosas, comer algo o tomarte un té. El área general es muy linda. 

Desde ese puerto seguimos después con el barco hasta el templo Chuzenji. El principal objeto de adoración de este templo es una estatua de Kannon de 6 metros de altura. Es hermosa y no se le puede sacar fotos.

Este lugar también tiene un techo con un dragón pintado por el mismo artista que el del dragón que llora del Toshogu. Pero toda el área interna tiene prohibidas las fotos.

Es un lugar que parece cerrado, pero no lo está. Cada tanto sale alguien que hace entrar tandas de gente. Te hacen una especie de tour guiado donde te van llevando por distintas partes. 

En la parte exterior podés sacar fotos y hacer algunas lindas tomas de los edificios y el lago.

Al otro día empezamos por el jardín botánico. Viendo cosas en Internet nos pareció que era una linda opción (ya que teníamos el tiempo) pero resultó un fiasco total. Les recomendamos si están pensando en ir, descártenlo. Está justo enfrente del abismo. No vale la pena para nada.

De ahí encaramos hacia la villa Tamozawa, antigua residencia de la familia imperial. Este maravilloso lugar tiene muchas habitaciones, una mezcla de estilos japonés y occidental y varios espacios verdes. Funciona como museo y parque de memoria. 

Al haber sido la villa imperial de descanso, está repleta de detalles interesantes y lujosos que vale la pena observar. Tapices, muebles, molduras, pinturas.

Hay algo que no usamos pero que nos pareció muy interesante, una app que podés bajarte para hacerte de guía en varios idiomas.

Paseamos luego por los alrededores de la estación, el río y las callecitas tanto las más turísticas y centrales como otras chiquitas y más aisladas. 

En nuestros días en Nikko nos cruzamos con dos lugares muy interesantes y recomendables.

1- Un pequeñito y aislado café, sumamente ¨de barrio¨. Está cerca de la estación, solo que no en las calles principales y no es de los primeros que ves. El dueño es muy simpático y la sensación es que no es para nada turístico, parecen dedicarse al café ya que tienen variedades. Es chico, viejo, no es un lugar cuidado ni moderno ni nada por el estilo. Un ambiente muy lindo para un cafecito con torta de pasada.

https://goo.gl/maps/mQ7wduZxM5PyYz8RA

2- Un restorán muy copado sobre la avenida principal, entre el puente y la villa imperial (arriba del Lawson). Fuimos dos veces. Los dueños son una pareja de una chef japonesa y su marido canadiense. El lugar es muy lindo y la comida es riquísima. No es barato, pero tampoco es el fin del mundo. Nosotros gastamos unos ¥3200 (U$29) con cerveza y entrada incluídos. Normalmente cuando estás de viaje estás en modo ahorro, pero de no ser así, es un lugar más que recomendable. O tal vez si quieren tomarse un trago y jugar unos dardos…. (tiene un juego de dardos gratis).

En este momento el Google Maps dice que está cerrado de forma permanente, pero su web dice que es temporal y su Facebook aún tiene actualizaciones, por lo que recomendamos de querer ir chequear bien.

https://goo.gl/maps/Xjt1xeEw7tZJh1iF8

Conclusión: Nikko es un lindo lugar, pero comparado con, por ejemplo, Hakone no hay punto de comparación. Creemos que Nikko está sobrevalorado. Tiene lindas cosas pero fuimos 3 días y no sentimos que nos quedamos sin tiempo para ver cosas. El Toshogu es alucinante, las cataratas son muy lindas, el lago es un lago más… la ciudad está bastante lejos del lago y llegar a Nikko es medio largo. Si vienen a Japón con pocos días, Hakone es mucho más interesante, recomendable, compacto y disfrutable.

En cuanto al tema trenes, elegimos ir en unos que son limited express y son más caros, salen unos ¥2500 (la ida sola) y tarda unas 2 horas. Ir en uno más económico es posible, pero tarda mínimo media hora más con 2 a 3 cambios de trenes. Todo esto desde Asakusa Station en Tokio. Hay que sumarle a esto el llegar hasta ahí según donde arrancás.

Los trenes son cómodos, tienen servicio de comida y bebida arriba, enchufes para cargar el celular y buen espacio en los pies.

Cómo llegamos a vivir en Japón

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